El auge del crowdfunding para financiar prototipos.

Imagen: Del papel al circuito, los estudiantes de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra quieren construir el prototipo de moto3 que han diseñado para el certamen MotoStuden.

La expansión de los dispositivos electrónicos está teniendo un efecto que va más allá de lo tecnológico y que está transformando profundamente los hábitos de consumo: el comprador paga, y con mucho gusto, no ya por bienes concretos, sino por posibilidades. Detrás de la adquisición de un lector de libros electrónicos, por ejemplo, hay factores como la comodidad, la portabilidad y el ahorro de espacio. Pero, sobre todo, el ebook abre un mundo de miles de opciones de lectura que se pueden llevar siempre debajo del brazo. Y ese es su mayor gancho.

Los futuribles, los posibles y los “quizá algún día” han irrumpido con una fuerza inusitada en el crowdfunding. Y ya son muchas las empresas tecnológicas de pequeño y mediano tamaño que antes de lanzar un producto al mercado que no saben si interesará lo prefinancian por el sistema de micromecenazgo. Hasta ahora, el caso más sonado ha sido Pebble en Kickstarter, un reloj customizable, hecho con tinta electrónica, que se sincroniza con tu smartphone (Iphone o Android) y admite aplicaciones. Sus promotores pidieron 100.000 dólares para producirlo y distribuirlo y lograron más de 10 millones. Y todo a pesar de que invertir en productos no terminados, que en algunas campañas sonadas no pasan de prototipo, tiene riesgos: no hay garantía de que el resultado final vaya a funcionar ni de que lo haga de la forma esperada.  Aún así, tiene éxito porque implica al usuario en la producción y comercialización y le da la capacidad de adaptar el producto, lo que integra al destinatario final cada vez más en el proceso de innovación.

Lo más interesante de este proyecto es que no se queda sólo en papeles, porque luego ves realizado todo tu esfuerzo en la fabricación de la moto

Vórticex también presenta un proyecto que recurre al los mecanismos participativos para cambiar el proceso de innovación. Se trata del equipo UPNa Racing de la Universidad Pública de Navarra, que quiere fabricar una Moto3 para participar en la competición MotoStudent, que se celebrará en el circuito MotorLand (Alcañiz, Teruel) el 13 y 14 de octubre de 2012. Y, como en el caso de Pebble, también cuentan con una experiencia anterior: En la pasada edición, el equipo creado en la Universidad Pública de Navarra (UPNa) obtuvo el premio al Mejor Proyecto Industrial entre las 25 universidades que se presentaron a la competición. Sin embargo este año, como consecuencia de la crisis, las dificultades para encontrar patrocinadores por los cauces tradicionales están siendo mucho mayores.

Hacen falta empresas que nos puedan ayudar con mecanizados, con soldaduras de precisión, de corte por láser o parecidas. También necesitamos componentes comerciales, como pueden ser las estriberas, las pinzas de freno, el escape o el radiador.

A pesar de las dificultades, los estudiantes de la UPNa están siendo capaces de poner en práctica sus conocimientos, de solucionar retos e implementar soluciones innovadoras a los problemas que se les están planteando, en este caso recurrir a la financiación y a la participación colectiva para llevar a buen puerto su proyecto. Gracias a esta experiencia, estarán más capacitados para explotar el potencial de la participación colectiva desde el proceso de diseño hasta la producción y comercialización.

Porque lo más crítico para este grupo de estudiantes y profesores de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales y de Telecomunicación (ETSIIT) en este momento es la financiación: hasta ahora han obtenido suministradores y algún colaborador, pero les falta dinero para hacerse con el material base, como acero o aluminio, y para concluir el proceso de fabricación.

En el caso del proyecto MotoStudent-UPNa Racing, y a diferencia de iniciativas como la de Pebble, la moto no se podrá adquirir, pero los micromecenas que ayuden a conseguir el objetivo podrán ver su nombre escrito en ella, obtener el polo del equipo o darse una vuelta en el circuito de Los Arcos con el modelo acabado. No obstante, lo más importante es que con tu aportación estás invirtiendo en potencial: estos chicos y chicas son estudiantes que están terminando la carrera. Mañana quizá sean ellos los que hayan diseñado el coche que conduces o la moto que llevas. Porque si logran participar en la competición, a día de hoy, estamos seguros de que pueden ganar.

Blog MotoStudent-UPNa Racing

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